Y en la universidad de la vida el aprendizaje es continuo. Aprendes a controlar el corazón cuando se quiere ir de volada allí donde tú estás, y todo por el simple hecho de ir por la calle y ver Metro a metro, cientos de parejas tomadas de la mano y para felicidad de ellos, dándose un beso.
A veces da tristeza ver cómo muchas personas se limitan y dedican gran parte de sus 24 horas a estar bonitas para salir buen libradas de sus redes sociales. ¿Acaso perdemos la esencia de ser realmente humanos? ¿Acaso los avances tecnológicos llegaron para hundirnos en el fondo de algún poso sin salida? La respuesta a continuación en la conciencia de cada quien.
Yo, por mi parte puedo decir que caí en muchas cosas de aquel mundo superficial, pero por consejos valiosos venidos de gente aún más valiosa; aprendí que no tiene mucho sentido divulgar tu vida a los cuatro vientos, más bien se trata de vivirla al máximo al lado de aquellos que realmente te aman y dedicarse de paso en almacenar cada minuto, cada momento en el archivo fotográfico de una memoria que perdurará a través de los siglos.
Siguiendo con el tema del aprendizaje puedo decir con mucha seguridad que he aprendido cosas bonitas de la vida. He aprendido a amar de una manera incondicional, he aprendido la importancia de valorar a cada una de las personas que están de tu lado y que te ofrecen lo mejor de si mismos; como también aprendí sobremanera que sin importar el lugar del universo, el amor verdadero está esperando por ti y que con paciencia, respeto, tolerancia y obviamente cantidades abismales de amor se puede forjar una base indestructible para que este pueda no ser derrumbado.
Para concluir y no menos importante, vale la pena resaltar la importancia de aprender a perdonar, de no ir por ahí cosechando odio o rencor. Más bien se trata de ir sembrando perseverancia y esperanza. Porque como dijo algún día un amigo mío: «piénsalo, pídelo con fe y se te dará» así que al universo gracias y continuar pa' lante, sin mirar atrás no más que para recordar y sonreír por los bellos momentos.
Le.Le...
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