miércoles, 24 de mayo de 2017

TÚ, EL CIELO

Cientos de veces antes de ir a dormir he podido tener en la punta de la lengua y al filo del pensamiento el mejor de los poemas, quizá el de la mayor majestuosidad, las rimas más perfectas, tan bello como una canción jamás escrita; pero desafortunadamente no tomé nota de ninguna palabra de aquella composición.

Hoy tal vez me arrepiento, tal vez no, porque a pesar de ello he podido tener el privilegio de componer líneas quizá no tan perfectas, pero que a decir verdad han sabido penetrar las fibras de aquel sentimiento que habita dentro de tan seductora, maravillosa, indescifrable y bellísima mujer. Mujer con un corazón valiente, con cierto toque de misterio en el alma y con una atracción profunda en el corazón; mujer colmada de inteligencia, mujer llena de talento y de bellas cosas para explotar. Y ante todo, mujer lectora imagen viva de mi verdadera inspiración.

A diario solo basta con mirar directo al cielo para darse cuenta de que la luna no es la misma sin la compañía de aquellos centenares de estrellas; y si, la luna puede sobrevivir a esas noches de ausencia pero para nosotros los terrestres queda confirmado de que en esas mismas noches la luna carece de aquel resplandor que la convierte en diosa.

Así mismo se pasan varias noches en el cielo interno de mi ser; pues son tus profundos ojos, tus cabellos inmortales, tus besos revitalizantes y tu alma compasiva, las estrellas que dan verdadero esplendor a mi luna. No importa en cual fase se pueda encontrar, puesto que siempre que tú te tornas alrededor la maravilla sabe apoderarse te eso llamado realidad.

Camino al cielo, así se siente este hombre con el solo hecho de sentir tu respiración a mi lado. Camino al cielo mi alma bajo el encanto de tus ojos, camino al cielo mi ser, seducido por el éxtasis de tus besos sabor a libertad.

Le.Le…


domingo, 21 de mayo de 2017

PA´ ATRÁS NO HAY CAMINO

Y aquel día pasando al lado del páramo fue inevitable pensar en ti, el amor de mi vida.

Podrás pensar que estoy loco, salido de lo normal, poco sensato; pero la realidad es que ese personaje soy yo. Aquel hombre que ama la naturaleza, que ve en el universo al verdadero DIOS, aquel que no duda en un instante que fue gracias al universo y a todas sus conspiraciones que te tiene al lado. Y si, creo en el destino, en la Pachamama, en el poder del fuego, en la riqueza del agua y en la armonía de tus besos.

En el día a día pienso en la claridad de tus ojos y en lo maravilloso de tu belleza, como también pienso en la luna y le agradezco a las estrellas por la magnífica oportunidad de conocer a tan bella mujer. Una mujer de carácter, una mujer con convicción una mujer que supo llevarme al cielo con solo tomarme de la mano.

Sin el mayor animo de asustarte o incomodarte, siempre he tenido el lindo deseo de casarme contigo; pero no ante la ley de la iglesia o ante una ley social firmando una hoja de papel. Siempre lo he soñado haciéndolo frente a la ley de la vida; a la orilla del mar a la luz de la luna, o en la cima de la montaña en compañía de un cóndor. Es loco, tal vez, idílico, también. Pero es lo que se me pasa por la mente y aquello que recorre cada centímetro de mi torrente sanguíneo; por es la vida y cada pedacito de este mundo el testigo más sincero de tan maravilloso sentimiento de mí, para ti.

Hoy, me la juego toda por estar contigo. Hoy, para atrás, ni para coger impulso. Hoy rendirse no está en el proyecto. Todo eso porque hoy estoy más que seguro de ese amor que siento por ti; un amor fuera de la perfección, claro; más no un amor falso, un amor débil, un amor ingrato.

En cada letra que compone este texto quiero dejarte bien en claro, que aunque nadie depende de nadie; los vacíos si existen, y esté donde esté siempre estará el vacío que representa la ausencia de tu cuerpo, vacío que solo podrá marcharse cuando mi morena mano pueda tomar la tuya para llevarte por ahí, de paseo por alguna calle de este universo. Porque si de una cosa puedes estar segura, es de que no habrá cosa que me pueda hacer más feliz, de aquella esperanza que me dice que podré volverte a ver.


Le.Le…

miércoles, 17 de mayo de 2017

SIN PALABRAS


La intención para describir una situación resulta no ser suficiente.

La hoja en blanco se vuelve esquiva y pretende querer ninguna palabra.

El viento del ventilador en lugar de refrescar, sofoca.

Mamá observa y sospecha.

La música como siempre penetra las fibras.

La conexión se va, la red no funciona y el teléfono sale volando.

La bicicleta acompaña y hace su más grande esfuerzo por reconfortar.

Levitas en mi mente, palpitas en mi corazón, circulas en mi ser.

Mi espíritu disfruta vitalmente junto al tuyo.

Mis labios profesan sabor a ti.

Mi cuerpo impregnado de la dulzura de tu cuerpo.

Kilómetros, metros, centímetros. Deberían ser inofensivos.

Amarte, mi fortaleza, mi guía.

El mejor camino a la felicidad, tu sonrisa.

Hacerte el amor, mi éxtasis.

Si alguno de los dos trata de hundirse, la mano del otro lo libera del abismo ¿no es así?

Cada palabra, cargada de sinceridad.

Millones de cosas dando vueltas en está cabeza.

Naturalmente los hechos hablaran siempre más que las palabras.

El hielo tarde que temprano se tiene que derretir.

Mi boca con ganas de gritar, mis ojos enfocando los tuyos y el momento, sin palabras.

Le.Le…




domingo, 14 de mayo de 2017

HACE UN MES


Y fue hace un mes que llegó el día que no tenía la gana de que llegara. Era el momento de regresar a la patria de origen, cuando en realidad mi nueva e inigualable patria se había establecido allí al lado de tu almohada en el centro de tu alma, en lo profundo de tu corazón, junto a la pequeña Mary.

Las únicas ganas que en realidad tenía eran las de deshacer la maleta, tomarte de la mano y llevarte conmigo a tomar un café eterno y un trozo de pastel con la dulzura intensa de tus labios llenos de éxtasis.

El camino hacia el aeropuerto fue fatal, miles de cosas transcurrían por mi cabeza, todo quería, menos dejarte allí, sin abrazos, sin picos, sin sonrisa de buenos días sin arepa al desayuno, sin compartir ciclo vía camino a la universidad.

La verdad es que quería gritar a los cuatro vientos cuanto te amaba, cuanto quería tenerte a mi lado para poder sentirme fuerte, confortable, invencible, único e inmortal.

Aquel chocolate caliente antes de partir solo pudo representar un sabor amargo, los minutos ya se evaporaban demasiado rápido. Y es que estaba al lado de dos mujeres maravillosas, dos mujeres que supieron robarse mi corazón.  ¿Con que ganas querría yo irme de allí? Vuelvo y lo digo, con ninguna.

Ya pronto llegó el momento del “adiós”, que cosa más terrible. Es en ese preciso instante donde tu mente viaja a millones de kilómetros por hora, buscando tal vez una fortaleza que quizá es imposible, aquella fortaleza que le cierre el cerrojo al portón de las lágrimas para que se queden rezagadas. Es también en ese preciso instante en el que solo quieres que el abrazo nunca termine y que el beso se haga inagotable.

La vista se nubla, el corazón se inunda de tristeza; y cuando recuperas algo de fuerza ya estás del otro lado y no hay marcha atrás. Tienes que enfrentarlo pero está vez solo, sin la mano de tu amada para que camine contigo.

De ahí en adelante solo resta armarse de mucho valor, sacar pecho y enfrentar al viento.
La laguna de lágrimas fue inquebrantable y más aún en aquel momento en el que pude leer tan bellas palabras que brotaron de aquel sobre color rosa y en el preciso momento en el que pude admirar la locura y belleza de tan bella dama en aquella tirilla fotográfica.

Finalmente el vuelo llegó a su fin pero el sabor de tus besos cargados de amor aún no se va, lo llevo en mí a cada paso, noche y día, tormenta y sol.

Es ahora, cuando después de un mes me encuentro aquí sentado en el corredor de casa, acompañado por esas gotas de lluvia que se resiste a partir; no te saco de mi mente, te llevo presente en cada despertar y te deseo en cuerpo y alma en cada anochecer. Quiero que la posibilidad de un “para siempre” no muera y que pueda trascender cada día con más esperanza.
Puede que hace un mes que no suspiro aferrado entre tus brazos, pero quiero que tengas bien presente que en cada suspiro de tu ausencia la soledad me susurra al oído “ve hacia adelante, lúchala, ámala y aun despierto, no la dejes de soñar”.

Le.Le…


  

miércoles, 10 de mayo de 2017

CORTOS PARA EL NO OLVIDO

I
¡Oye! ¿recuerdas el viento que se filtró por nuestras almas aquella mañana en la cima del Páramo? Fue tan lindo y alentador haber alcanzado ese punto a 4.200 m.s.n.m ¿no lo crees? 

II
Ahora vayámonos hacia el encantador departamento del Huila, cerremos los ojos y dejémonos llevar por el sonido bello y voraz del Magdalena allí en su estrecho. ¿ cómo se siente? Sabor a libertad, ¿verdad?

III
Como olvidar aquella primera tarde de cine en la que posé mi mano sobre la tuya indirectamente; el corazón queriéndose salir y yo arriesgando mi "pellejo" solo por sentir esa piel hermosa. Por mi mente se pasó de todo, por mi ser se adentró una sonrisa y por tu alma ¿ salió todo bien? 

IV
Sin alejarnos mucho del anterior lugar. Siempre será hermoso recordar el momento en el que por primera vez tuve la fortuna de darte a probar de esos platos preparados por mi. Y es que fue gracias a la sinceridad y la satisfacción de tan bellos ojos que me pude sentir orgulloso de mí mismo. 


V
Aquella noche en la que me quedé dormido agarrado de tu mano fue demasiado especial para mi espíritu. Las hamacas guindadas, el mar compartía sinfonía junto con el viento y las estrellas atestiguaron algo inolvidable. 


VI
Pedalazo tras pedalazo ella escalaba esos 3,5 kms. Él allí detrás admirando a la chica con la camiseta de la tricolor. Asombrado, maravillado y más enamorado que nunca. Ella escalaba en bici y sin saberlo también escalaba hacia la cima del corazón de aquel seguidor.

VII
En las escalas de aquel lugar similar a un pequeño Coliseo, ella tarareaba "Hijo de la luna" versión andina. Él la observaba, él pretendía besarla, él se había enamorado.

VIII
Y en el pequeño apartamento la columna de la entrada fue testigo de aquel beso apasionado. Nos estorbo la ropa, la llama se volvió intensa, el fuego se apoderó del cuerpo y el amor los devoró.

IX
Como un par de niños a un poco más de 2600 m.s.n.m se deslizaron en aquellos trineos plásticos color amarillo. Los Alpes lucían hermosos; ella aún más. Él, fascinado por la nieve y aunque con sus manos ardiendo de frío, no se quería marchar. 

X
Café tras Café, porción de pastel tras porción, historia tras historia, sonrisa tras sonrisa. Se fortaleció el amor durante 60 días. Días para no olvidar, días en los que renacieron los sonrisas, se penetraron las almas y la esperanza surgió para no desfallecer. 

Le.Le...