domingo, 30 de abril de 2017

LA VIDA, ESA QUE SE PASA A MIL

Y vuelve y gira la ruleta; esta vez cae como para variar encima de mí tal vez con la intención de quebrarme los huesos uno por uno.

Respiro profundo y pienso que no debería ser así, que no lo merezco, que la vida se torna algo injusta y que el viento sopla muy fuerte de nuevo en mi maldita contra.

Y es que los minutos del año se hacen cada día más cortos, algo más inseguros, demasiado fugaces. Es inevitable pensar en que los años se me van como gotas de agua pretendidas por la palma de la mano. Parece que hubiera sido ayer cuando apenas corría por los rincones de esté hermoso campo. Corría en busca de la fantasía ofrecida por el cacareo de las gallinas, puesto que me emocionaba el hecho de encontrar uno a uno aquellos huevos multicolores.

Que hermoso era admirar el amarillo intenso de los arboles cargados de naranjas dulces como la miel y el blanco celeste de la cal nacida de la piedra color ébano.

A pesar de todo el aire sigue siendo puro, el ave canta aún bajo el brazo de la libertad, la alta montaña se impone con ese verde fantástico y la caña crece sin la intención de esterilizar el suelo para siempre; pues ella no escogió nacer con tan grave efecto para con la madre tierra.

Hoy he vuelto a disfrutar del sonido del normando atado a la raíz de algún árbol y del cantar del gallo a lo largo de la mañana.

Hoy solo puedo observar en silencio los efectos del tiempo, que le han sabido pasar factura al cuerpo implacable y al alma noble de mi bella abuela y ángel guardián, la mujer que cada año durante los antiguos eneros supo alegrar mi día con la dulzura de un jugo de naranja al despertar.

El abuelo sigue allí, implacable como un roble y tranquilo como el silencio que se pasea alrededor de la finca. Él siempre con su sobrero color hueso y su saco atado al cuello, él guardándose para si mismo tal vez el arrepentimiento del pasado y guiado por la señal de la santa cruz.

Los tíos que crecieron como hermanos a menudo se dejan llevar por la ira y las malas palabras quebrando así una hermandad que debería ser eterna. La cosa entristece pero parece que así luce el destino.

Del horno de leña ya solo quedan las ruinas, las plantaciones de banano y plátano solo han sabido dejar en nuestras memorias el recuerdo de su sombra. Las reses rodeando el uvo ya no están y las plantas del dorado maíz se fueron para tal vez más nunca regresar.

Es así como entre recuerdos y realidades sentado en esté sillón blanco a pesar de los 25 me siento un poco viejo y tal vez con el sentimiento de que no he sabido aprovechar la vida al máximo, tal  como debería de ser. A decir verdad la vida se pasa a millones de kilómetros por hora y como dicen los abuelos; “lo único seguro es la muerte”.

A veces el alma solo quiere buscar algo de estabilidad al lado del “alma gemela” de aquel “amor eterno”, pues ya son pocas las ganas de querer buscar otro “amor de la vida” y millones las ganas de querer amar para siempre a la princesa que supo ganarse el afecto y seducir los sentimientos de un corazón indeciso que se la pasa bordeando el limbo de la vida.

Soñar no cuesta nada, y lo sigo haciendo aunque a veces no doy todo lo que debería para que cada sueño se haga real. Y aunque me cuesta ser racional hago el mayor intento de no llevar a esa mujer que amo hacia aquel abismo destructor y fatal llamado miedo, más bien daría más que la vida para que cada día de la misma, aquella mujer se convirtiera en la reina de los ojos color esperanza y los lizos de oro.

Le.Le...





  

miércoles, 26 de abril de 2017

730

¡Ay carajo! Es increíble que hayan transcurrido ya 24 meses calendario desde el día en el que tuve la grandiosa oportunidad de haberte conocido.

La verdad para este instante quise escribir algo bien poético, de esos textos con valiosa rima y una forma hermosa; pero después de pensarlo y hasta meditarlo, llegué a la conclusión de escribir algo salido directamente del alma, algo sin mucho análisis y más bien expresado de una forma sencilla con palabras del día a día y con una pizca de humildad. Así las cosas, ¡Aquí voy!

Empezaré por decir que aquel día en la FILBO me imaginé de todo, menos de que tendría la oportunidad de conocer a una señorita tan hermosa proveniente del centro de Alemania. Debo confesar que el verde manzana no hacia parte de mis colores favoritos, pero que después de ese cruce de palabras y de haber obtenido tu nombre de usuario en Facebook, pasó a ser una de mis tonalidades favoritas y que para el día de hoy custodia gran parte de mis sueños.

Luego vinieron los chats espontáneos, los momentos en los que me pasé de intenso y creí perder la oportunidad de conocerte más y más. Puedo recordar mi cara de tonto el día en el que me dijiste que vivías cerca al portal 80, pues leer eso fue una luz de esperanza inmensa.  

Con el pasar de los días no dejaste de dar vueltas en mi pedazo de cabeza. Recuerdo muy bien la tortura que fue escribir muchos “hola” sin recibir mensaje a cambio; de repente veo esa foto tuya y de los demás en el majestuoso Machu Picchu y hay si que se derrumbaron una a una mis esperanzas de volver a tener cerca a tan bella mujer.

Pero así como hubo incertidumbre y tristeza, también hubo resurrección para el alma. Aquella tarde en la que llegué de entrenar en las montañas de mi pueblo y finalmente me respondiste un mensaje nunca, pero nunca lo podré olvidar. Y mucho menos ahora sabiendo que fue ese día en el que se abrió la puerta a un amor que hoy en día aun me parece irreal, maravilloso y sencillamente hermoso.

De aquí en adelante para mí todo fue magia pura. No importó que hablaras mal del pan que se vende en Colombia, ahora menos, porque sencillamente te doy la razón y no hay punto de comparación con el que se hace en Alemania pues yo también le extraño.

Oblea, charla en el “Simoncho”, caminata a la estación del “Transmi”, visita sorpresa en el lugar de trabajo, pan y pola en las bancas del Éxito, un beso bajo la luz tenue filtrada por la ventana del apartamento de la señora Isabel, viajes maravillosos, visitas nocturnas, papelitos con palabras lindas, salidas a bailar, travesías en bici, Sushi en Wok, Cosechas, cenas en Crepes; changua, arepas, envuelto de maduro y huevos pericos al desayuno, saltos bajo la lluvia, cientos de “arrunchis”, maratón de GOT, caminatas en la arena bajo el embrujo de las olas del mar y muchos pero muchos otros inolvidables y magníficos instantes que se escapan a las teclas de este computador se encargaron de fundar las bases de la relación más especial, amorosa y única que he podido tener en millones de años luz.

Este texto no tendría humildad si solo escribiera sobre lo lindo que fue y que es hoy en día tenerte a mi lado, razón por la cual quiero también agradecer a cada discusión que tuvimos, a cada ataque de celos de mi parte y a cada choque de orgullos que tuvo lugar en los primeros días. A decir verdad hoy creo que fueron necesarios para aprender a amarnos y al mismo tiempo valorar el tipo de persona que hoy por hoy tenemos a nuestro lado. Y no trato de justificar cada una de esas acciones de las que claramente no me siento orgulloso, solo trato de decir que fueron estas una serie de pruebas que supieron medir el valor de cada uno de nuestros sentimientos.

Aprovecho también en estas líneas para agradecerte, primero por la oportunidad que me brindas de poder estar a tu lado y segundo por haberme permitido conocer tu tierra, tu gente y tu manera de vivir. Debo aceptar que sentí algo de miedo por aquello que me dijiste alguna vez sobre eso de que si algún día te visitaba sería solo como un amigo porque allá eras una persona totalmente diferente. Afortunadamente pasamos esa prueba con una calificación bien alta, tan alta que no me saco de la cabeza la idea de regresar para no volver a alejarme miles de kilómetros de tus ojos color esperanza.

Ya para intentar llegar a una conclusión quiero resaltar la admiración que tengo por ti, no solamente por tu belleza sino también por tu humildad, tus bellos sentimientos, tu apoyo para conmigo, tu sonrisa al despertar, el permiso que me das de poder darle pico a tus nalgas, la confianza y el amor tan grande que tienes conmigo. Estoy demasiado orgulloso de cada centímetro de tu ser, estoy también muy seguro de que puedes lograr cada meta que te propongas y le pido a la vida de que todos los días te llene de mucha fuerza para seguir tanto en tu lucha como en nuestra lucha.

Gracias por tanto Lena Wenig, mujer de mi alma, princesa de mi vida y guaricha de mi corazón. Hoy más que nunca TE AMO de una forma desmedida, sin fronteras y con toda la humildad que llevo conmigo. Me traes loco, loco; tanto que ya estoy pensando en empezar la alcancía para la esmeralda de la que hablamos cierto día soñando despiertos en el centro de la capital.

No te imaginas cuanto anhelo volver a rozar tus labios con los míos y poder llevarte de la mano por cualquier calle del universo, con el alma te sueño, con el corazón te amo y con mi ser te respiro.

Le.Le…







domingo, 23 de abril de 2017

OJOS COLOR ESPERANZA

Y la claridad y sinceridad de esos ojos no deja de cautivarme.

No importa cuántas veces los vea directamente, pues cada vez que lo hago, puedo descubrir en aquella mirada algo nuevo; algo que sin lugar a dudas sabe enamorarme de formas únicas, de esas que no tienen comparación.

Nunca tuve la maravillosa oportunidad de tener frente a los míos, unos ojos tan, pero tan hermosos. Ojos que sin lugar a dudas expresan una paciencia inagotable, una sinceridad totalmente reconfortante y su vez muy tranquilizante.

Y es que basta tan solo con cerrar los ojos para traerlos directamente a mi mente, directamente a mi ser. Y créeme que eso es de las cosas más estupendas que puedo llevar a cabo tanto en mis instantes de soledad y tristeza, como en también en aquellos de felicidad y satisfacción completa.

¿Quién iba a pensar que aquel par de circunferencias de un color tan claro y de un alma tan pura, pudieran robarse un corazón tan necio como el mío y llevárselos de inmediato en un viaje al infinito tan solo con un contacto directo de esos que pueden tardar milésimas de segundo? Diría yo que nadie lo hubiera pensado y mucho menos imaginarlo, porque simplemente este hecho sigue sorprendiendo a mi alma y a mi corazón. Razón por la cual cada día al despertar intento agradecerle al universo y a la madre tierra por haberme permitido la posibilidad de tan increíble encuentro y a su vez tan inigualable hallazgo.  


Le.Le…

miércoles, 19 de abril de 2017

BAILE, LIBERTAD Y PASIÓN

Y es que definitivamente verte bailar sin ponerle tanta atención a cada paso que ejecutabas fue una cosa muy muy linda. Y es que de eso se trata el baile en la mayoría de los casos y en su infinidad de estilos; dejarse llevar por el alma y no por el 1,2,3,4-5,6,7,8.

Te vi sonreír, cantar y cerrar tus ojos al mismo tiempo en el que de los parlantes salían las extrovertidas letras y el inconfundible ritmo de uno de tus favoritos, Seeed.

Y yo ahí, sentado en el borde de aquel sofá, admirándote, sintiéndote totalmente feliz.

Fueron definitivamente unos valiosos minutos en los que el lugar dejo de tener importancia, pues fue solo la música quien verdaderamente importo y fue ella la verdadera causante de ese instante maravilloso de transformación en el que dejaste liberar expresiones y tal vez sentimientos que solo pueden ser producidos gracias a aquella fusión entre el alma, los sonidos y el baile.

Sencillamente me encantó, me erizo el alma y altero de manera positiva cada uno de mis sentidos.
Quise congelar para así disfrutar y seguir admirando tan bella imagen de tu instante de libertad y expresión de tu autentico ser.

En el algún momento hubiese querido unirme a tu danza, pero tal vez solo lo hubiera arruinado y hubiera sido un total sin sentido.

No sé si notaste mi admiración y mi sonrisa perpleja solo pendientes de ti y cada uno de tus movimientos, pero lo que si sé y de lo que estoy totalmente convencido es de que te vi gozar de una manera libre y hasta apasionada; pasión que se metió por mis venas, pasión que supo invadir mi ser, pasión que cree en mi pensamiento los deseos más fuertes de arrancar tus prendas una por una para luego llevarte a saborear el elixir de un amor candente, sensible y visceral.


Le.Le…

domingo, 16 de abril de 2017

UN BELLO VIAJE

Hoy desperté con unas ganas incontenibles de poder escribir un poema bien lindo para ti, la princesa hermosa de mi vida. De repente cierro los ojos por un par de segundos y de inmediato me he transportado a la noche de aquel sábado inolvidable en el que pude besar esos dulces labios tuyos por primera vez; sencillamente fue un instante mágico, donde a pesar de los nervios el corazón de tanto palpitar se quería salir del pecho de tanta emoción.

Qué lindo es ese instante en el que cada bello recuerdo junto a ti se roba mi atención durante segundos, minutos, días y hasta horas. Qué hermoso, platónico e idílico es aquel instante en el que la mente sin hacer maletas realiza viajes inesperados a aquel pasado de ensueño y también a aquel futuro que solo a tu lado me he podido imaginar. Porque es contigo con quien definitivamente quiero casarme ante la ley de la vida, porque es contigo mujer de los lisos de oro con quien quiero vivir bajo el mismo techo, donde no falten las mariposas amarillas o los más bellos instantes plasmados en cada foto, alegrando cada rincón, cada pared.

Noche y día te pienso, noche y día te sueño. Te sueño con esa sonrisa incomparable que me regalas cada mañana al despertar, te sueño bajo el encanto de tus hermosos ojos, bajo el hechizo de tus labios, bajo la seducción de tu cuerpo sencillamente fascinante. Y es que cada pensamiento y cada sueño a tu lado se convierten en un viaje inesperado hacia la tranquilidad, tranquilidad que se convierte en una luz al final del caos bajo el cielo gris, bajo la lluvia insolente, bajo el aire impuro de una sociedad que camina con los ojos cerrados.

¿Sabes algo? Te deseo de una forma incontenible y bella, de una forma que no tiene comparación, de una forma que maravillosa, de una forma que no pretende sofocar, sino más bien en una forma que pretende acompañarte en cuerpo y cuando y algunas veces en alma, en muchos caminos de esos que recorres a diario. Sin pretender ser tu sombra y llevarte al límite de la intensidad me gustaría definitivamente convertirme en eso que llaman Ángel guardián, no para controlarte, más bien para apoyarte o simplemente cada día enamorarte y entre mis alas de papel reciclado poder llevarte en un viaje por el cielo de lo increíble, por el cielo de lo irreal.

Muchas veces en medio de cada viaje las lágrimas opacan la visión de manera inevitable. Y es que volar, soñar, extrañar y muchas veces amar sin la compañía del verbo llorar no tiene mucho sentido. Porque llorar también fortalece el espíritu y libera fantasmas que devoran el alma; es por eso que lloro con gusto, muchas veces lo hago por el hecho de que no estás aquí a mi lado, pero muchas otras que se convierten en la mayoría, lo hago porque tengo la certeza de que me amas tanto como yo te amo a ti.

Así las cosas, quiero seducirte para que nunca te bajes de este viaje lleno de maravillosos e incomparables micro-viajes. Viaje en el que no hace falta comprar tiquete, puesto que solo necesitamos estrechar nuestras manos para encender el motor y empezar a navegar en un mar de aguas multicolor lleno de aventuras que no podremos imaginar. Hagamos que tu mirada elija el destino y que la mía se pierda en la tuya mientras danzamos el baile de un amor sin frontera, de un amor que no se rinde en invierno y mucho menos en la primavera.

Le.Le…