Hoy desperté con unas ganas incontenibles de poder escribir
un poema bien lindo para ti, la princesa hermosa de mi vida. De repente cierro
los ojos por un par de segundos y de inmediato me he transportado a la noche de
aquel sábado inolvidable en el que pude besar esos dulces labios tuyos por
primera vez; sencillamente fue un instante mágico, donde a pesar de los nervios
el corazón de tanto palpitar se quería salir del pecho de tanta emoción.
Qué lindo es ese instante en el que cada bello recuerdo
junto a ti se roba mi atención durante segundos, minutos, días y hasta horas. Qué
hermoso, platónico e idílico es aquel instante en el que la mente sin hacer
maletas realiza viajes inesperados a aquel pasado de ensueño y también a aquel
futuro que solo a tu lado me he podido imaginar. Porque es contigo con quien
definitivamente quiero casarme ante la ley de la vida, porque es contigo mujer
de los lisos de oro con quien quiero vivir bajo el mismo techo, donde no falten
las mariposas amarillas o los más bellos instantes plasmados en cada foto,
alegrando cada rincón, cada pared.
Noche y día te pienso, noche y día te sueño. Te sueño con
esa sonrisa incomparable que me regalas cada mañana al despertar, te sueño bajo
el encanto de tus hermosos ojos, bajo el hechizo de tus labios, bajo la seducción
de tu cuerpo sencillamente fascinante. Y es que cada pensamiento y cada sueño a
tu lado se convierten en un viaje inesperado hacia la tranquilidad,
tranquilidad que se convierte en una luz al final del caos bajo el cielo gris,
bajo la lluvia insolente, bajo el aire impuro de una sociedad que camina con
los ojos cerrados.
¿Sabes algo? Te deseo de una forma incontenible y bella, de
una forma que no tiene comparación, de una forma que maravillosa, de una forma
que no pretende sofocar, sino más bien en una forma que pretende acompañarte en
cuerpo y cuando y algunas veces en alma, en muchos caminos de esos que recorres
a diario. Sin pretender ser tu sombra y llevarte al límite de la intensidad me gustaría
definitivamente convertirme en eso que llaman Ángel guardián, no para
controlarte, más bien para apoyarte o simplemente cada día enamorarte y entre
mis alas de papel reciclado poder llevarte en un viaje por el cielo de lo increíble,
por el cielo de lo irreal.
Muchas veces en medio de cada viaje las lágrimas opacan la
visión de manera inevitable. Y es que volar, soñar, extrañar y muchas veces
amar sin la compañía del verbo llorar no tiene mucho sentido. Porque llorar también
fortalece el espíritu y libera fantasmas que devoran el alma; es por eso que
lloro con gusto, muchas veces lo hago por el hecho de que no estás aquí a mi
lado, pero muchas otras que se convierten en la mayoría, lo hago porque tengo
la certeza de que me amas tanto como yo te amo a ti.
Así las cosas, quiero seducirte para que nunca te bajes de
este viaje lleno de maravillosos e incomparables micro-viajes. Viaje en el que
no hace falta comprar tiquete, puesto que solo necesitamos estrechar nuestras
manos para encender el motor y empezar a navegar en un mar de aguas multicolor
lleno de aventuras que no podremos imaginar. Hagamos que tu mirada elija el
destino y que la mía se pierda en la tuya mientras danzamos el baile de un amor
sin frontera, de un amor que no se rinde en invierno y mucho menos en la
primavera.
Le.Le…
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