La ausencia de tu respiración a mi lado corroe mi pedazo de corazón, lo pone en la línea del limbo, lo masacra, le efectúa un intento de aniquilamiento.
Las noches se tornan amargas cuando mi alma se percata que será una noche más en la que mi sueño tendrá que ser conciliado sin ti oh! Princesa linda, a mi lado.
Y es que, ¿Cómo ser racional en esta relación? Si desde el momento en el que me enamoré de ti y en tu compañía vivo en un sueño fanático de la más bella utopía.
¿Cómo no sentir celos? Si nunca en mi vida había tenido como novia a tan bella mujer de melodía tan dulce como cualquiera de Bach, Tchakowsky, Mozart o Bethowen.
A tus dulces ojos le pido el más grande de los perdones porque he caído en las cadenas de la posesión, me he sentido dueño de una alma tan preciada que sin lugar a dudas nació para ser libre y no presa de este hombre ilógico y muchas veces fuera de foco.
Podría escribir millones de textos, billones de letras, cientos de poesías, centenares de fragmentos y no habría más cosa en común que el más fiel y sentido agradecimiento para ti, para tu alma y ser; todo y más por hacerme parte de tu vida, planes, alegrías y también pequeñas agonías. Y aunque sé que contarás conmigo en cada decisión que en la vida puedas tomar, no seré más que el hombre que más te ama ofreciendo para ti la más sincera y humilde opinión, y aunque tal vez controversial o sin sentido, siempre salida desde lo profundo del corazón.
Le.Le...