miércoles, 31 de agosto de 2016

ULTIMA HORA! REPORTANDO DESDE LA CIUDAD DE LA FURIA

Desde La ciudad fría y testaruda que muchas veces arrasa mi rostro con su viento atroz, escribo estas cortas pero sentidas líneas para la única, la incomparable y amada, para mi reina del swing.

Hoy no tenemos un poema en mente, hoy el autor solo quiere citar algunos de momentos que indiscutiblemente se metieron en su mente para nunca salir y de paso para recordarle que el amor verdadero también lo puedes encontrar con pequeños detalles y fuera de casa.

Y es que como olvidar por ejemplo el momento en el que el joven autor  al regresar de su entrenamiento en bici y después de haberse dado casi por vencido para volver a escribir al chat de tan bella mujer, ve aquel punto en verde, se decide a intentarlo de nuevo con tan grata fortuna de que esta vez iba a entablar una conversación que se traduce hoy en un amor tan bello.

Tampoco podemos olvidar el momento en el que la majestuosa princesa hace su aparición sorpresiva en la pequeña librería para acelerar en milésimas de segundo el corazón del joven asesor.

También traemos al recuerdo esa primera charla acompañada de nervios, incertidumbre un par de cervezas y pan francés; oh! Pero que noche tan magnífica.

Ahora en el núcleo de este texto queremos traer a colación ese primer beso en la oscuridad cómplice de la cocina, un beso que firmó el paso a una relación salida de lo normal, una relación bella, llena de peculiaridades, de pasión, de amor encendido, de bobadas y locuras.

Ya aproximándonos al epílogo de este pequeño reporte el autor quiere citar el instante en el cual él y su hermosa princesa en medio de la noche parecían un par de infantes brincando de lado a lado en la espesura de la lluvia, de charco en charco. Instante que sin lugar a dudas marcó un episodio inolvidable en la mente de tan soñadora pareja.

Hoy, nuestro autor trajo a su mente aquella madrugada en el karaoke donde te pudo dar ese tan especial abrazo deseándote lo mejor el día del cumpleaños de tan bella mujer; un instante en el que él no se cambiaba por nadie por la simple razón de haber sido el primero en decir: " feliz cumpleaños al amor de su vida"

Y bien, para terminar este breve pero sentido reporte desde la ciudad de la furia, es necesario decir que si bien los momentos mencionados anteriormente remarcan en la mente de aquel joven bohemio, no por esto ningún momento vivido al lado de su princesa de los lizos de oro es menos importante, porque definitivamente tanto aquellos en los que vivían los minutos intensamente, como en lo que literalmente no hacían  nada, son y serán siempre los mejores momentos de toda su vida.

Le.Le...





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