viernes, 30 de noviembre de 2018

ELLA

Apenas anoche, cómo muchas otras recordaba su bella y tierna sonrisa, sus hermosos ojos sin punto de comparación y ese carisma que tanto me enamoró. 

Es increíble la manera en la que el tiempo se evapora en el día a día, cómo las oportunidades y los bellos momentos se nos escapan de las manos y cuando queremos actuar, para bien o para mal, termina muchas veces por ser demasiado tarde.

Y bueno, aquí estoy, letra a letra pensando en ese ser tan especial, esa mujer que me hizo sentir lo que puede llegar a significar el verdadero amor. Esa persona con la que en la mayoría del tiempo pude ser yo mismo. Ella que congenió con mi modo de vestir, mis ocurrencias y chistes sin gracia, ella que cuando sonreía cambiaba de una forma tan bella mi mundo, muchas veces hecho trizas. 

Alguien anoche me hizo caer en cuenta lo idiota que muchas veces fui, orgulloso, soberbio, celoso e imbécil. Le pedí disculpas a esa misma persona, mientras que por dentro me sentía de lo peor por haber sido tal persona.

Recuerdo también cuando nos dedicamos a tan solo ver las estrellas y ella era una de ellas. Amaba tenerla ahí a mi lado, recostada en mi hombro, tomando mi mano. Bastaba solo eso para sentirse genial en medio de la noche y el silencio. 

Ella, definitivamente ocupa y ocupará un lugar mega importante en el corazón mío. Mi más profundo respeto, admiración y cariño para ella.

Para ella estas palabras que tal vez algún día llegue a leer, qué más da si es de su agrado o no, cuando lo que aquí importa es poder expresar lo que se siente de la forma que mejor puedo, escribiendo. 

Ella, quien puede que no sea, ni llegue a ser más la princesa de mi vida, pero no por eso dejará de ser una princesa de carne y hueso, con virtudes y defectos, que lucha por salir adelante y que no se rinde por más duro que sea el camino.

Ella, única e irrepetible.

Leo RG

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