Calle arriba, calle abajo y de mi mente no te saco; y
tampoco pretendo hacerlo.
Algunas veces pretendo poder entender lo que se oculta allí
en esa mente tuya,
Entenderte completica de la cabeza a los pies.
Hoy visito esta página en blanco no para hacer un reclamo o
entablar una pelea.
Escribo con la única intención de dejar salir lo que se me
cruza entero por la cabeza,
Escribo para expresar la “espinita” que me ronda todo el
cuerpo.
Muchas veces hemos llegado a las mismas conclusiones;
Que vamos a dar lo mejor de nosotros en nombre de nuestro
sentimiento,
Que vamos a ser sinceros sin importar las consecuencias que
puedan venir,
Que vamos a discutir cada inquietud con tranquilidad sin
dejar lo malo pasar.
Las anteriores y algunas más han sido soluciones propuestas
entre tu vida y la mía.
Y todo para darle una fuerte esperanza y una voz más de
aliento a un amor que
Ya se ha visto en agonía tanto de noche como de día,
Más en la lejanía que en la cercanía.
Del orgullo ni hablar; tal vez algunos días yo, otros tú,
otros los dos y otros, ni tú, ni yo.
Sé muy bien que no “pagamos con la misma moneda”,
Pero a veces el momento y quizá también el destino tratan de
mostrarlo así.
Cuento los días con la bella intención de volverte a ver,
Los cuento con el anhelo de poder abrazarte una vez más,
También los cuento con la grata esperanza de que entre los
dos la sonrisa vuelva a brillar.
Tal vez como decimos aquí; solo estoy “formando una tormenta
en un vaso con agua”,
Pero tenía que expresarlo y que más sino aquí en el refugio
de unas letras,
Letras que no son poesía y mucho menos alegría.
Letras que tal vez llegan a su destino o que tan solo se
pierden en la agonía.
Y viendo esa pequeña fotografía donde a blanco y negro me
enseñas tu sonrisa.
Culmino un escrito más con una lágrima atravesada en la
garganta.
Amándote noche y día, te extraño con el alma Princesa mía.
Le.Le…
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