domingo, 6 de agosto de 2017

A LAS ONCE Y CUARENTA Y CINCO SOLO TE QUERÍA DECIR

Y aquellas flores de infinidad de colores invadieron la mañana de hoy mi alma. Como en las demás actividades a parte de mi trabajo, como siempre te extrañe a mi lado.


Es que para serte sincero, cada momento de aquellos sería mucho más lindo compartirlo contigo.


Hubo trova, vallenato, orquídeas, artesanías, Cosechas para el cumpleaños, idas al supermercado con la bolsita personal y tantas más. Acontecimientos en los cuales es inevitable pensarte, en los cuales es muy difícil no anhelar tu presencia cerquita a mi.


La mayoría de las noches allá por la Regional y pedaleado a más de 35km/h, recargo alma, cuerpo y mente pedalazo tras pedalazo. Se siente de maravilla, el corazón parece que vuela, que se pierde en un mar de libertad sin importar la oscuridad.


Cada llegada a casa sano y salvo confirman el paso de un día más; un día de mucho aprendizaje, un día de mucho pensarte, como también un día en el que quisiera tenerte para poder salir corriendo para poder abrazarte.


El trabajo a diario se ha convertido en una muy buena escuela de vida también. Se ve el compañerismo, el compromiso y se valora a cada miembro del equipo.


Ya casi que soy un experto en el arte del café late, los capuchinos y las famosas Chillattas de Cinnabon. Aparte de eso, por cosas del destino diría yo; se me dio una oportunidad de oro para preparar muchísimos rollitos y para mi fortuna pude demostrar mis habilidades en la panadería. Hasta con felicitaciones llega el jefe cuando me saluda.


Sé que tal vez no es el súper trabajo, pero valoran lo que hago y eso es muy importante para mí, pues sé que vendrán lindas oportunidades y las espero con mucha disposición y fe.


Han habido muchos lugares por los que paso y es inevitable no hacer planes mentales para ir allí contigo para cuando tú vuelvas. Ya hasta te he comprado un pequeño detalle, le hablo a todos de ti con un orgullo impresionante y hasta ya le dije al jefe que vendrías para que me pueda colaborar con los horarios y así intentar compartir un tiempo bonito contigo.


Yo sé que tal vez a veces digo cosas que no son de tu agrado, pero bien sabemos tú y yo que prometimos decirnos las cosas, como también quedamos en hablar cada cosa y ser tolerantes el uno con el otro. Para nada pasa por mi mente joderte la vida, perderte o dañar nuestra relación.


Pasa más bien que a parte de que me haces una falta enorme, que tal vez ya no escribo de eso que te le roba suspiros a tu alma y de que vivo también en una pequeña melancolía sobre aquellas cosas que poco a poco se desvanecen día tras día.

Le. Le...




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