miércoles, 28 de diciembre de 2016

ANTES DE DORMIR

Los ojos se cierran y yo pensando en ti, pensando en lo pendejo que llego a ser cuando no puedo hacer que de tus dulces labios brote una semilla que cultive sonrisas.

Y es que la vida en ocasiones debería ser a veces un poco más suave, más pasiva. Los vuelos más baratos, las fronteras invisibles y los días junto a ti de 25 o 35 mil horas, algo infinito.

Como cantó un fuerte exponente del Son: “te voy a hacer un bolero si llega la inspiración, para decir que te quiero en do, re, mi fa y sol” y es que la inspiración ya está y aunque las nubes negras quieran ocultar tanto amor, hago de cada palabra para tu vida mi mejor canción.

Definitivamente la ausencia que se encarga de separar tu cuerpo del mío debería irse de vacaciones, pero de vacaciones permanentes y que no volviera jamás. En estos momentos mi mano debería estar apoyada allí en tu pecho, allí donde se siente lo bello de los latidos de tu corazón.

Debo confesar que esto de tener un corazón tan sentimental y de carácter existencial no me hace totalmente orgulloso, puesto que gracias a esto que es un poco difícil ver lo positivo del mundo cuando en tu tierra la gente se mata por 20 mil pesos, asesinan a una niña de 7 años, la impunidad para la clase alta es el pan de todos los días y el premio nobel de paz da mucho para pensar. 

Igualmente esto no es excusa y claro que veo lo lindo del mundo, lo veo con cada pedalazo que doy, lo veo reflejado en el amor de mi familia y lo siento cuando siento tu respiración a menos de 1 centímetro de distancia.

Antes de ir a dormir mi cuerpo extraña a tu cuerpo de una manera terrible, mi cabeza quisiera estallar, mis labios te quisieran besar y mis pies quisieran salir corriendo para llegar allí donde tú estás. Mi corazón quisiera hacer lo que fuera necesario para convencer al tuyo de que se atreva a vivir a su lado y que nunca pensara en irse.

Antes de ir a dormir siempre estoy deseando ver esas lindas palabras que solías escribirme antes de que tú también ibas a dormir.

Y es antes de dormir, cuando cada segundo estoy soñando despierto. Porque soñar no cuesta nada, es gratis y es magnífico porque en cada instante de ese sueño aparece tu sonrisa encantadora, una sonrisa que merece volverse totalmente eterna.


Le.Le…

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